sábado, 25 de diciembre de 2010

Cándida González Cano. Me has dejado sola


Me has dejado sola;
Tostada por el sol,
De esta tierra milenaria
Inhóspita.

Evocando
La frescura de tu lengua,
Recorriendo
Cada rincón de mi cuerpo;

Salado

Martos, 30 de junio de 2010

Cándida González Cano

viernes, 10 de diciembre de 2010

José Hierro. La mano es la que recueerda...

Foto, Candi
La mano es la que recuerda..


La mano es la que recuerda
Viaja a través de los años,
desemboca en el presente
siempre recordando.

Apunta, nerviosamente,
lo que vivía olvidado.
la mano de la memoria,
siempre rescatándolo.

Las fantasmales imágenes
se irán solidificando,
irán diciendo quién eran,
por qué regresaron.

Por qué eran carne de sueño,
puro material nostálgico.
La mano va rescatándolas
de su limbo mágico.

José Hierro

Tomado del blog Noctambulario
http://noctambulario.blogspot.com/

lunes, 6 de diciembre de 2010

Rosario Castellanos. Misterios gozosos


Misterios gozosos
A veces, tan ligera
como un pez en el agua,
me muevo entre las cosas
feliz y alucinada.

Feliz de ser quien soy,
sólo una gran mirada:
ojos de par en par
y manos despojadas.

Seno de Dios, asombro
lejos de las palabras.
Patria mía perdida,
recobrada.

Rosario Castellanos

martes, 30 de noviembre de 2010

Alí Chumacero. Desvelado amor







Imagen de Gabriele Rigon



Desvelado amor

Cayó desnuda, virgen, la palabra;
cayó la virgen desnudada
bajo mi cuerpo, trémulo latir
que hoy apenas si me pertenece
y me embriaga con cálido rumor,
rodea mi epidermis,
se introduce letal bajo mi lengua,
y mis párpados no lo miran
pero lo sienten desalado,
desolado que busca entre la noche
la amarga conjunción
de dos manos eternamente unidas
en el estrecho abrazo de la muerte.
Calló la voz. Mudos los labios
ciñéronse a la sombra
incendiando el incienso de su caída flor;
tan quietos como el sueño que también esperaban
con ansiedad de ciego sobre el tacto;
descansando angustiosos como el árbol sin fruto
bajo la primavera. Y mi cuerpo cayó
a un desesperado cuerpo,
y desde entonces siente
cómo crecen sus nervios en una dura ruina
hecha de sombra y voz estremecidas
por el vivo temor de estrecharse a la noche,
como el mar a las aguas que lo nutren
o la voz a los labios, fuente muda;
y en la quietud nacida
de este limpio silencio que por mi cuerpo corre,
destrozados los labios, la voz y la palabra,
anclado entre mí mismo,
el fuego de mi tacto se adormece
en esta soledad bajo la flor del sueño.

Alí Chumacero
Tomado del blog Noctambulario

viernes, 5 de noviembre de 2010

Hilda Hilst. X X I I


HILDA HILST (Poeta brasileña)



“Somos iguales a la muerte. Ignorados y puros.
Y mucho después (cuando el cansancio brote de nuestras alas)
seremos pájaros blancos en procura de un Dios”

Hilda Hilst



XXII

Não me procures ali
Onde os vivos visitam
Os chamados mortos.
Procura-me
Dentro das grandes
águas
Nas praças
Num fogo coração
Entre cavalos, cães,
Nos arrozais, no arroio
Ou junto aos pássaros
Ou espelhada
Num outro alguém,
Subindo um duro
caminho

Pedra, semente, sal
Passos da vida.
Procura-me ali.
Viva.

Tarso de Melo


GEOMETRIA entre abismos
detenida, una idea vaga

rapta signos – convivencia,
inflexiones de tantos días
nubes, leídas, sobrevuelan
un vértigo: su revés :

mudez de aquello que digo,
vacío de aquello que es todo.
Tarso de Melo





Tarso de Melo nació el 3 de diciembre de 1976 en Santo André, São Paulo, Brasil. Editó la revista Monturo (que contó con solo tres ediciones), en la actualidad, junto a Eduardo Sterzi, edita la revista de poesía Cacto. Autor de los libros de poemas: A lapso (1999), Deserto: 20 poemas (2001), y Um mundo só para cada par (2001) este en colaboración con Fabiano Calixto y Kleber Montovani, todos por la Alpharrabio Ediciones. Los presentes poemas fueron seleccionados del libro Carbono editado en la colección Janela do Caos de poesía contemporánea brasileña de la Nankin editorial y Alpharrabio Ediciones (2002). Sobre su poesía el critico y escritor Carlito Azevedo a dicho:”Desde el lanzamiento casi secreto de A lapso (1999), Tarso de Melo viene conquistando un lugar especialísimo entre los poetas de su generación. Dueño de un verso corto y seco, este poeta sabe provocar en el lector resonancias fuertes, descortinando ángulos inesperados.”
Estos poemas fueron seleccionados y traducidos por Leo Lobos (Santiago de Chile, 1966) poeta, traductor y artista visual en Campinas, SP, Brasil en marzo de 2006.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Tarso de Melo. Cosas. Dedicado a FJGM.

Ilustración: Chen Yang-chun
TARSO DE MELO (poeta Brasileño)
COSAS

reincorporo a la flor
la hoja que
reanimada se integra

deja el color donde reposa
la otra que la espera,
y así construye algo

un dibujo o una figura
exacta de algo

un dibujo o figura

vistas,
las cosas permanecen

Tarso de Melo

domingo, 31 de octubre de 2010

martes, 22 de junio de 2010

jueves, 3 de junio de 2010

Cándida González. Tú serás de papel

Parque de Martos


Tú serás de papel.


Cómo él.


Cómo el otro.



Pero contigo, llevo oculto,


el sabor de tu saliba


entre mis dientes.

CGC

Martos, 3 de junio de 2010

Cándida González. No se desperdicia

Martos


No se desperdicia


el amor.



No se desperdicia


el sexo.



Pero de tanta palabrería,


si que me arrepiento.


Algunas veces.



CGC

Martos 3 de Junio de 2010

Cándida González. No voy a quere a nadie

Calle de Martos


No voy a querer a nadie,


más de la cuenta.



Uno, dos, tres...


Y no más.



CGC


Martos, 3 de Junio de 2010

Cándida González. Es verdad

Si la peña de Martos, fuera de azúcar...

Es verdad

que no te dí paz,

tranquilidad,

dinero,

o buenos alimentos.


Pero atrévete a decir

que te aburriste a mi lado,

un sólo día de aquellos.

CGC



Martos 3 Junio de 2010




Martos
Cuando ví tu rostro

de lejos.

Y recordé tu cintura,

temí, que podrías, volver

a enbrujarme:

ahora, definitivamente.


CGC

Martos 3 de Junio de 2010

miércoles, 19 de mayo de 2010

Cándida González. El día


El día que vi
Admiración en tus ojos,

Intuí
Que había perdido,

El revolcón
Que esperaba…

CGC


martes, 18 de mayo de 2010

Amalia Bautista. Matar al dragón

Martijn van der Linden


Matar al dragón


Ha llegado la hora de matar al dragón,
de acabar para siempre con el monstruo
de las fauces terribles y los ojos de fuego.
Hay que matar a este dragón y a todos
los que a su alrededor se reproducen.

Al dragón de la culpa y al dragón del espanto,
al del remordimiento estéril, al del odio,
al que devora siempre la esperanza,
al del miedo, al del frío, al de la angustia.
Hay que matar también al que nos tiene
aplastados de bruces contra el suelo,
inmóviles, cobardes, desarraigados, rotos.

Que la sangre de todos
inunde cada parte de esta casa
hasta que nos alcance la cintura.
Y cuando ese montón de monstruos sea
sólo un montón de vísceras y ojos
abiertos al vacío, al fin podremos
trepar y encaramarnos sobre ellos,
llegar a las ventanas, abrirlas o romperlas,
dejar que entren la luz, la lluvia, el viento
y todo lo que estaba retenido
detrás de los cristales.

Amalia Bautista

lunes, 17 de mayo de 2010

Cesar Pavese. Vendrá la muerte y tendrá tus ojos


Vendrá La Muerte Y Tendrá Tus Ojos

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
-esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un vicio absurdo-. Tus ojos
serán una vana palabra,
un grito acallado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola sobre ti misma te inclinas
en el espejo. Oh querida esperanza,
también ese día sabremos nosotros
que eres la vida y eres la nada.
Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como abandonar un vicio,
como contemplar en el espejo
el resurgir de un rostro muerto,
como escuchar unos labios cerrados.
Mudos, descenderemos en el remolino.
Cesar Pavese




viernes, 14 de mayo de 2010

Federico García Lorca.Gacela del amor imprevisto

Qi-Bashi
Gacela 1

Gacela del amor imprevisto

Nadie comprendía el perfume
de la oscura magnolia de tu vientre.
Nadie sabía que martirizabas
un colibrí de amor entre los dientes.

Mil caballitos persas se dormían
en la plaza con luna de tu frente,
mientras que yo enlazaba cuatro noches
tu cintura, enemiga de la nieve.

Entre yeso y jazmines, tu mirada
era un pálido ramo de simientes.
Yo busqué, para darte, por mi pecho
las letras de marfil que dicen siempre,

siempre, siempre: jardín de mi agonía,
tu cuerpo fugitivo para siempre,
la sangre de tus venas en mi boca,
tu boca ya sin luz para mi muerte.

Federico García Lorca

jueves, 13 de mayo de 2010

Vicente Aleixandre. El último amor

Ilustración: Qi-Bashi
El último amor


I
Amor mío, amor mío.
Y la palabra suena en el vacío. Y se está solo.
Y acaba de irse aquella que nos quería. Acaba de salir. Acabamos de oír cerrarse la puerta.
Todavía nuestros brazos están tendidos. Y la voz se queja en la garganta.
Amor mío...
Cállate. Vuelve sobre tus pasos. Cierra despacio la puerta, si es que
no quedó bien cerrada.
Regrésate.
Siéntate ahí, y descansa.
No, no oigas el ruido de la calle. No vuelve. No puede volver.
Se ha marchado, y estás solo.
No levantes los ojos para mirarlo todo, como si en todo aún estuviera.
Se está haciendo de noche.
Ponte así: tu rostro en tu mano.
Apóyate. Descansa.
Te envuelve dulcemente la oscuridad, y lentamente te borra.
Todavía respiras. Duerme.
Duerme si puedes. Duerme poquito a poco, deshaciéndote, desliéndote
en la noche que poco a poco te anega.
¿No oyes? No, ya no oyes. El puro
silencio eres tú, oh dormido, oh abandonado,
oh solitario.
¡Oh, si yo pudiera hacer que nunca más despertases!

II
Las palabras del abandono. Las de la amargura.
Yo mismo, sí, yo y no otro.
Yo las oí. Sonaban como las demás. Daban el mismo sonido.
Las decían los mismos labios, que hacían el mismo movimiento.
Pero no se las podía oír igual. Porque significan: las palabras
significan. Ay, si las palabras fuesen sólo un suave sonido,
y cerrando los ojos se las pudiese escuchar en el sueño...

Yo las oí. Y su sonido final fue como el de una llave que se cierra.
Como un portazo.
Las oí, y quedé mudo.
Y oí los pasos que se alejaron.
Volví, y me senté.
Silenciosamente cerré la puerta yo mismo.
Sin ruido. Y me senté. Sin sollozo.
Sereno, mientras la noche empezaba.
La noche larga. Y apoyé mi cabeza en mi mano.
Y dije...
Pero no dije nada. Moví mis labios. Suavemente, suavísimamente.
Y dibujé todavía
el último gesto, ese
que yo ya nunca repetiría.

Vicente Aleixandre




martes, 11 de mayo de 2010

Gabriel Celaya. Apasionadamente

Qi-Baishi
Apasionadamente

¡Y tanto, y tanto te amo
que mis palabras mueren
en un rumor de besos sin descanso!

¡Y tanto todavía que mis manos
no te hallan al tocarte!

¡Tanto y tan sin descanso,
que fluyo, y fluyo, y fluyo,
y es solamente llanto!

Gabriel Celaya





domingo, 9 de mayo de 2010

Wislawa Szymborska, A mi corazón en domingo

Ilustración: Fabian Pérez
Gracias, te doy, corazón mío,
por no quejarte, por ir y venir
sin premios, sin halagos,
por diligencia innata.
Tienes setenta merecimientos por minuto.
Cada una de sus sístoles
es como empujar una barca
hacia alta mar
en un viaje alrededor del mundo.
Gracias te doy, corazón mío,
porque una y otra vez
me extraes del todo,
y sigo separada hasta el sueño.
Cuidas de que no me sueñe al vuelo,
hasta el extremo de un vuelo
para el que no se necesitan alas.
Gracias te doy, corazón mío,
por haberme despertado de nuevo,
Y aunque es domingo,
día de descanso,
bajo mis costillas
continúa el movimiento de un día laboral.

Wislawa Szymborska




viernes, 7 de mayo de 2010

domingo, 2 de mayo de 2010

Antón García. Palabres

Ilustración: John Coller

PALABRES

Agora yá lo entiendo: importa más

la vida qu’esta montonera versos,

que les palabres todes si l’amor

(o cualquier otra cosa que festexes)

nun ye más qu’un xestu que cada día

esperes con impanciencia. Importa

más la vida ya caminar sin priesa

sabiendo qu’atrás queden les palabres

diches, l’amor consumíu. El tiempu

dexa escrito de nós ente’l silenciu

bien poques coses. La memoria miente

cuando pasa, saluda ya diz: Vuelvo

agora pa que celebres los díes

felices d’entós. Di-y que non, d’aquello

namás queden zalegos que l’olvidu

nun quixo devorar. Nada qu’importe

Antón García

jueves, 29 de abril de 2010

Gioconda Belli. Estoy viva como fruta madura


Estoy viva como fruta madura...

Estoy viva
como fruta madura
dueña ya de inviernos y veranos,
abuela de los pájaros,
tejedora del viento navegante.

No se ha educado aún mi corazón
y, niña, tiemblo en los atardeceres,
me deslumbran el verde, las marimbas
y el ruido de la lluvia
hermanándose con mi húmedo vientre,
cuando todo es más suave y luminoso.

Crezco y no aprendo a crecer,
no me desilusiono,
ni me vuelvo mujer envuelta en velos,
descreída de todo, lamentando su suerte.
No. Con cada día, se me nacen los ojos del asombro,
de la tierra parida,
el canto de los pueblos,
los brazos del obrero construyendo,
la mujer vendedora con su ramo de hijos,
los chavalos alegres marchando hacia el colegio.

Si.
Es verdad que a ratos estoy triste
y salgo a los caminos,
suelta como mi pelo,
y lloro por las cosas más dulces y más tiernas
y atesoro recuerdos
brotando entre mis huesos
y soy una infinita espiral que se retuerce
entre lunas y soles,
avanzando en los días,
desenrollando el tiempo
con miedo o desparpajo,
desenvainando estrellas
para subir más alto, más arriba,
dándole caza al aire,
gozándome en el ser que me sustenta,
en la eterna marea de flujos y reflujos
que mueve el universo
y que impulsa los giros redondos de la tierra.

Soy la mujer que piensa.
Algún día
mis ojos
encenderán luciérnagas.

Gioconda Belli



sábado, 24 de abril de 2010

José Emilio Pacheco. A quien pueda interesar

Ilustración: Eugene Gresset


A quien pueda interesar

Que otros hagan aún
el gran poema
los libros unitarios
las rotundas
obras que sean espejo
de armonía

A mí sólo me importa
el testimonio
del momento que pasa
las palabras
que dicta en su fluir
el tiempo en vuelo

La poesía que busco
es como un diario
en donde no hay proyecto ni medida

José Emilio Pacheco




jueves, 22 de abril de 2010

Mario Benedetti. Hasta mañana

Nicoletta Tomás Caravia
Hasta Mañana

Voy a cerrar los ojos en voz baja
voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja

para la muerte, que es su pobre dueño
la voluntad suspende su latido
y yo me siento lejos, tan pequeño

que a Dios invoco, pero no le pido
nada, con tal de compartir apenas
este universo que hemos conseguido

por malas y a veces por las buenas.
¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
que este mundo de muerte a manos llenas?

Mi pesadilla es siempre el optimismo:
me duermo débil, sueño que soy fuerte,
pero el futuro aguarda. Es un abismo.

No me digan cuando me despierte.

Mario Benedetti

miércoles, 14 de abril de 2010

Gonzalo Millán. Árbol de la esperanza

Foto CGC

Árbol de la esperanza
creciendo al borde
del abismo
con la mitad.
de las raíces al aire.
¡Mantente firme!

Gonzalo Millán




martes, 13 de abril de 2010

lunes, 12 de abril de 2010

Ángel González. Te tuve



Te tuve

Te tuve
cuando eras
dulce,
acariciado mundo.
Realidad casi nube,
¡cómo te me volaste de los brazos!
Ahora te siento nuevamente.
No por tu luz, sino por tu corteza,
percibo tu inequívoca
presencia,
...agrios perfiles, duros meridianos,
¡áspero mundo para mis dos manos¡

Ángel González

viernes, 9 de abril de 2010

Ángeles Carbajal. En La Historia Del Fracaso Siempre Hay Una Carta Que Nunca Llega

Erica Hopper

En La Historia Del Fracaso Siempre Hay Una Carta Que Nunca Llega

Todavía recuerdo tu mirada fija
y no 1a entiendo, ni sé qué decir
de aquella primavera
sitiada por los besos.

A ti y a mí nos debe carta un sueño
de orillas rotas y una nube
descubierta en la travesía
infinita del olvido.

Todas las ciudades tienen
semáforos que se abren y se cierran;
son pequeños paréntesis
del rojo al verde (ni rojo de labios,
ni verde de selva),
pequeños paréntesis de espera.
Y esperamos
al borde de la calle, quietos,
como inexistentes, un segundo antes
de retomar el paso con un rencor anclado
en mitad del corazón.

Nos debe carta un sueño, te repito;
tú y yo
no nos debemos nada.

Ángeles Carbajal


martes, 6 de abril de 2010

Cándida González. Se ha cerrado el círculo


Se ha cerrado el círculo.

No he podido verte feliz.

Todavía no lo deseaba...

Ahora estás en paz
Y yo también.

Si no fuera por las lágrimas

CGC
A: LMV



viernes, 2 de abril de 2010

Idea Vilariño. Después

Richard Miller

Después

Es otra
acaso es otra
la que va recobrando
su pelo su vestido su manera
la que ahora retoma
su vertical
su peso
y después de sesiones lujuriosas y tiernas
se sale por la puerta entera y pura
y no busca saber
no necesita
y no quiere saber
nada de nadie.

Idea Vilariño




martes, 30 de marzo de 2010

Duerme. Jorge Teillier

Alex E. Zhemchuzhnikov


Duerme

No temas
Duerme
Todas las estaciones

Te amare siempre

Aunque nunca mi cuerpo
se tienda junto al tuyo

Jorge Teillier

viernes, 26 de marzo de 2010


Aprenda usted, como sea, a servir

de verdad, a entregarse de verdad,

a pensar de verdad en las cosas,

en lugar de en sí mismo; es el

único camino para salir de

su desierto.

Herman Hesse

Copiado de Nisu

martes, 23 de marzo de 2010

Dicen


Dicen
Que en el corazón
No se manda.

Yo sé
Que no es verdad.

Tenemos un segundo,
Para frenar o
Pisar el acelerador.

CGC

miércoles, 17 de marzo de 2010

martes, 16 de marzo de 2010

sábado, 13 de marzo de 2010

Valdev Mirza. Debo enviarte

Onderonk Julian
Debo enviarte

una luna dibujada

en una esquina

del papel

y algunas estrellas

en la otra

con mis palabras

en medio

para que busquen

tu cielo

Valdev Mirza


jueves, 11 de marzo de 2010

Fray Luis de León. Oda XXIII

Ilustración: Jules Breton
ODA XXIII

A LA SALIDA DE LA CÁRCEL

Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,

y con pobre mesa y casa
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa
y a solas su vida pasa
ni envidiado ni envidioso.

Fray Luis de León


martes, 2 de marzo de 2010

Idea Vilariño. Decir no


Decir no...

Decir no
decir no
atarme al mástil
pero
deseando que el viento lo voltee
que la sirena suba y con los dientes
corte las cuerdas y me arrastre al fondo
diciendo no no no
pero siguiéndola.

Idea Vilariño

lunes, 1 de marzo de 2010

Ángel González. La vida en Juego

Ilustración: Inma Soler
La vida en juego

Donde pongo la vida pongo el fuego
de mi pasión volcada y sin salida.

Donde tengo el amor, toco la herida.

Donde pongo la fe, me pongo en juego.

Pongo en juego mi vida, y pierdo, y luego
vuelvo a empezar, sin vida, otra partida.

Perdida la de ayer, la de hoy perdida,
no me doy por vencido, y sigo, y juego
lo que me queda: un resto de esperanza.

Al siempre va. Mantengo mi postura.

Si sale nunca, la esperanza es muerte.

Si sale amor, la primavera avanza.

Angel González

domingo, 28 de febrero de 2010

Ultimo Domingo de Febrero

Richard Danielle

...Y luché contra el mar toda la noche,
desde Homero hasta Joseph Conrad,
para llegar a tu rostro desierto
y en su arena leer que nada espere
que no espere misterio, que no espere...


Gilberto Owen


miércoles, 24 de febrero de 2010

Karmelo C. Iribarren, Imagínate

Alina Raczkiewicz

IMAGÍNATE

Un paquete
de Winston, tres
cafés, y no sé cuántos
folios, para decirte
en un poema
que te quiero.

.......................Imagínate
si me metiese
con tu cuerpo.

Karmelo C. Iribarren









lunes, 22 de febrero de 2010

Ángel González. Epílogo

Fabián Pérez
Epílogo

Me arrepiento de tanta inútil queja,
de tanta
tentación improcedente.
Son las reglas del juego inapelables
y justifican toda, cualquier pérdida.
Ahora
sólo lo inesperado o lo imposible
podría hacerme llorar:

una resurrección, ninguna muerte.

Ángel González





sábado, 20 de febrero de 2010

Cándida González. Tu imagén es el vértigo

Toledo
Tu Imagen es el vértigo
De la muerte.

Relámpago que ilumina
Los momentos felices.

Tu fantasma
En todos los rincones
Por los que te quise.

El vacío, el mareo
El vahído de tu última
Presencia.

Aprieto los ojos y
Te aparto
Con urgencia.

Te has muerto hoy.
Mudo... sin mí.

Ya para siempre.

CGC

A LMV IN MEMORIAM




martes, 16 de febrero de 2010

sábado, 13 de febrero de 2010

miércoles, 10 de febrero de 2010

Piedad Bonnet. Tu nombre

Miguel Ángel Moya


TU NOMBRE

Cuando el dolor ha triturado ya el último hueso de mi noche
y sólo habla el silencio al corazón insomne que hila
y deshila penas y memorias
viene tu nombre hasta mi cuarto a oscuras.
Con un galope seco viene tu nombre abriendo
un camino entre nieblas
instaurando sus voces sus redobles
sus erres que retumban como un grito de guerra
su bronco acento de campana rota.
Tu nombre es tantas cosas:
el recuerdo de un barco que viene de ultramar y sus tercos marinos
el fuego entre la piedra
gota roja
que va tiñendo la pared del alba.
En él puede escucharse la voz de los que creen
con mística implacable y fe colérica.
Pero es también dulzura tu nombre
muro blanco donde mi mano traza los signos del sosiego
lugar donde recuesto mi cabeza.


Entre tu nombre y tú sin embargo un silencio
una grieta nocturna donde anidan los pájaros.
Piedad Bonnet

martes, 9 de febrero de 2010

lunes, 8 de febrero de 2010

Roberto Juarroz. Hemos amado juntos tantas cosas...



Hemos amado juntos tantas cosas...

Hemos amado juntos tantas cosas
que es difícil amarlas separados.
Parece que se hubieran alejado de pronto
o que el amor fuera una hormiga
escalando los declives del cielo.

Hemos vivido juntos tanto abismo
que sin ti todo parece superficie,
órbita de simulacros que resbalan,
tensión sin extensiones,
vigilancia de cuerpos sin presencia.

Hemos perdido juntos tanta nada
que el hábito persiste y se da vuelta
y ahora todo es ganancia de la nada.
El tiempo se convierte en antitiempo
porque ya no lo piensas.

Hemos callado y hablado tanto juntos
que hasta callar y hablar son dos traiciones,
dos sustancias sin justificación,
dos sustitutos.

Lo hemos buscado todo,
lo hemos hallado todo,
lo hemos dejado todo.

Únicamente no nos dieron tiempo
para encontrar el ojo de tu muerte,
aunque fuera también para dejarlo.

Roberto Juarroz


domingo, 7 de febrero de 2010

Roberto Juarroz. Poemas de Unidad 20

Liu ye
Poemas de Unidad
20

A veces comprendemos algo
entre la noche y la noche.
Nos vemos de pronto parados debajo de una torre
tan fina como el signo del adiós
y nos pesa sobre todo desconocer si lo que no sabemos
es adónde ir o adónde regresar.
Nos duele la forma más íntima del tiempo:
el secreto de no amar lo que amamos.

Una oscura prisa,
un contagio de ala
nos alumbra una ausencia desmedidamente nuestra.
Comprendemos entonces
que hay sitios sin luz, ni oscuridad, ni meditaciones,
espacios libres
donde podríamos no estar ausentes.


Roberto Juarroz

viernes, 5 de febrero de 2010

Marguerite Yourcenar. Una cantinela de Pentauro


Una cantinela de Pentauro

Según un papiro egipcio

La muerte cerca de mí, la muerte cerca de ti
Como un dulce sueño a la sombra de un dulce techo;
Como un vino que se vierte, como un loto que respira;
La muerte cerca de ti como una caña que llora.
Al extenuado, reposo; al enfermo, curación,
La muerte es un dulce lago del horizonte de polvo.
Como un dulce viento de la tarde soplando su aliento lento,
La muerte detrás de ti infla la vela llena.
Navegáis, amantes, hacia una tierra lejana.
Como una dulce invitada la muerte está en el festín.
Flor: el verano te marchita. Rocío: el verano te bebe.
La muerte extiende sus redes como un dulce pajarero.
Y la sombra del ciprés es la sombra que queda,
Donde ya pronto el novio y la novia dormirán.
Marguerite Yourcenar

jueves, 4 de febrero de 2010

Blanca Andreu. Escucha, escúchame, nada de vidrios verdes...



Escucha, escúchame, nada de vidrios verdes o doscientos días de historia, o de libros
abiertos como heridas abiertas, o de lunas de Jonia y cosas así,
sino sólo beber yedra mala, y zarzas, y erizadas anémonas parecidas a flores.

Escucha, dime, siempre fue de este modo,
algo falta y hay que ponerle un nombre,
creer en la poesía, y en la intolerancia de la poesía, y decir niña
o decir nube, adelfa,
sufrimiento,
decir desesperada vena sola, cosas así, casi reliquias, casi lejos.

Y no es únicamente por el órgano tiempo que cesa y no cesa, por lo crecido, para la sonriente,
para mi soledad hecha esquina, hecha torre, hecha leve notario, hecha párvula muerta,
sino porque no hay forma más violenta de alejarse.


Blanca Andreu


martes, 2 de febrero de 2010

Ana Pérez Cañamares. Contrato

Nicoletta Ceccoli

Contrato

A todo me he entregado

como si fuera a durar.

Con cada persona

cada casa

cada ciudad

firmé un contrato

escrito sobre la piel.

Para decir adiós

he tenido que arrancarme

las cláusulas

a tiras.

Así ha sido

una y otra vez.

Con cada persona

cada casa

cada ciudad.

La letra pequeña

se esconde ya

entre cicatrices.


Ana Pérez Cañamares