martes, 21 de julio de 2009

Mario Benedetti. Ausencia de dios


Ausencia de dios
Digamos que te alejas definitivamente
hacia el pozo de olvido que prefieres,
pero la mejor parte de tu espacio,
en realidad la única constante de tu espacio,
quedará para siempre en mí, doliente,
persuadida, frustrada, silenciosa,
quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,
tu corazón de una promesa única
en mí que estoy enteramente solo sobreviviéndote.

Después de ese dolor redondo y eficaz,
pacientemente agrio, de invencible ternura,
ya no importa que use tu insoportable ausencia
ni que me atreva a preguntar si cabes
como siempre en una palabra.

Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche
desgarradoramente idéntica a las otras
que repetí buscándote, rodeándote.
Hay solamente un eco irremediable
de mi voz como niño, esa que no sabía.

Ahora qué miedo inútil, qué vergüenza
no tener oración para morder,
no tener fe para clavar las uñas,
no tener nada más que la noche,
saber que Dios se muere, se resbala,
que Dios retrocede con los brazos cerrados,
con los labios cerrados, con la niebla,
como un campanario atrozmente en ruinas
que desandará siglos de ceniza.

Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.
Mario Benedetti

domingo, 19 de julio de 2009

Leonard Cohen. I´m Your Man




Versión de Diego Alfaro Palma

Yo soy tu hombre

Si quieres un amante
Haré lo que me pidas
Si quieres otro tipo de amor
Usaré una máscara por ti
Si quieres un compañero
Toma mi mano
O si me quieres matar de ira
Aquí estoy
Yo soy tu hombre

Si quieres un boxeador
Daré un paso dentro del ring por ti
Y si quieres un doctor
Examinaré cada centímetro de ti
Si quieres un chofer
Súbete
O si quieres llevarme por ahí
Tú sabes que puedes
Yo soy tu hombre

Ah, la luna está tan brillante
Las cadenas tan apretadas
La bestia no querrá ir a dormir
He corrido a través de estas promesas hacia ti
Aquellas que hice y que no podría mantener
Ah, pero un hombre nunca tiene a una mujer de vuelta
Y menos suplicándole a sus rodillas
O me he arrastrado hacia ti
Y he caído a tus pies
Y he aullado a tu belleza
Como un perro en el fuego
Y me he clavado a tu corazón
Y he llorado a tus sábanas
Y he dicho por favor, por favor
Yo soy tu hombre

Y si debes descansar
Un momento en el camino
Yo conduciré por ti
Y si quieres andar la calle a solas
Yo desapareceré por ti
Y si quieres un padre para tu hijo
O sólo quieres caminar conmigo un rato
A través de la arena
Yo soy tu hombre

Si quieres un amante
Haré cualquier cosa que me pidas
Si quieres otro tipo de amor
Usaré una máscara por ti




I’m Your Man
If you want a lover
I'll do anything you ask me to
And if you want another kind of love
I'll wear a mask for you
If you want a partner
Take my hand
Or if you want to strike me down in anger
Here I stand
I'm your man

If you want a boxer
I will step into the ring for you
And if you want a doctor
I'll examine every inch of you
If you want a driver
Climb inside
Or if you want to take me for a ride
You know you can
I'm your man

Ah, the moon's too bright
The chain's too tight
The beast won't go to sleep
I've been running through these promises to you
That I made and I could not keep
Ah but a man never got a woman back
Not by begging on his knees
Or I'd crawl to you baby
And I'd fall at your feet
And I'd howl at your beauty
Like a dog in heat
And I'd claw at your heart
And I'd tear at your sheet
I'd say please, please
I'm your man

And if you've got to sleep
A moment on the road
I will steer for you
And if you want to work the street alone
I'll disappear for you
If you want a father for your child
Or only want to walk with me a while
Across the sand
I'm your man

If you want a lover
I'll do anything you ask me to
And if you want another kind of love
I'll wear a mask for you
Leonard Cohen

sábado, 18 de julio de 2009

Marge Piercy. Las mujeres fuertes pueden decir no


Las Mujeres Fuertes Pueden Decir No
Una mujer fuerte es una mujer esforzada
Una mujer fuerte es una mujer
que se sostiene de puntillas
y levanta unas pesas mientras canta
A las barricadas
Una mujer fuerte es una mujer manos a la obra
limpiando el pozo negro de la historia
y mientras saca la porquería con la pala
habla de que no le importa llorar
y vomitar estimula los músculos del estómago
y sigue dando paladas con lágrimas en la nariz
Una mujer fuerte es una mujer con una voz en la cabeza que le repite:Te lo dije, so fea, so mala, so tonta Nadie más te va a querer nunca ¿Por qué no eres femenina? ¿Por qué no eres suave, discreta? ¿Por qué no estás muerta?
Una mujer fuerte es una mujer empeñada en hacer algo que los demás están empeñados en que no se haga.
Está empujando la tapa de un ataúd de plomo desde dentro está intentando levantar con la cabeza la tapa de una alcantarilla, está intentando romper una pared de acero a cabezazos.
Le duele la cabeza. La gente que espera a que haga el agujero le dice: date prisa ¡Eres tan fuerte!
Una mujer fuerte es una mujer que sangra por dentro Una mujer fuerte es una mujer que se hace a sí misma fuerte cada mañana mientras se le sueltan los dientes y la espalda la destroza.
Cada niño, un diente, solían decir antes y ahora, por cada batalla, una cicatriz.
Una mujer fuerte es una masa de cicatricesque duelen cuando llueve, y de heridas que sangran cuando se las golpea, y de recuerdos que se levantan por la noche y recorren la casa de un lado a otro, calzando botas.
Una mujer fuerte es una mujer que ansía el amor como si fuera oxígeno para no ahogarse.Una mujer fuerte es una mujer que ama con fuerza y llora con fuerza y se aterra con fuerza y tiene necesidades fuertes.
Una mujer fuerte es fuerte en palabras,
en conexión, en sentimientos;
no es fuerte como la piedra
sino como la loba amamantando a sus cachorros.
La fuerza no está en ella, pero la representa
como el viento llena una vela.
Lo que la conforta es que los demás la amen
tanto por su fuerza como por la debilidad
de la que ésta emana, como el relámpago de la nube.
El relámpago deslumbra.
Llueve, las nubes se dispersan.
Sólo permanece el agua de la conexión fluyendo por nosotras.
Fuerte es lo que nos hacemos unas a otras.
Hasta que no seamos fuertes juntas
una mujer fuerte es una mujer fuertemente asustada.


Marge Piercy

viernes, 17 de julio de 2009

Lluís Llach. Per un tros del teu cos


PER UN TROS DEL TEU COS
Per un amor tan tendre
què donaria jo,
què em deixaria prendre
per un tros del teu cos.
Com el pagès que es lleva
per a fer el seu camp d'or,
jo et faria meva,
et llauraria el cos.

Pels teus ulls tan negres,
jo apagaria el sol;
que només les estrelles
fossin el teu bressol.
Junts faríem la drecera
caminant sense por;
jo et trauria les pedres,
i el vent del nord, la pols.


............................

POR UN TROZO DE TU CUERPO
(PER UN TROS DEL TEU COS)

Por un amor tan tierno
que es lo que daría yo.
que me dejaría tomar
por un trozo de tu cuerpo.
Como el payes que se levanta
para hacer su campo de oro
yo te haría mía
te labraría el corazón.

Por tus ojos tan negros
yo apagaría el sol
para que sólo las estrellas
fueran tu cuna.
Juntos haríamos el camino
andando sin miedo
yo te levantaría las piedras
y el viento del Norte el polvo.

Lluís Llach

miércoles, 15 de julio de 2009

David González. El peor insulto


LOSER.
Último poemario publicado de David González

EL PEOR INSULTO

Asistí
desde muy temprana edad
y desde un lugar de privilegio
a la puesta en práctica
del siempre popular
arte del insulto o espelleye.
Algunas de las mujeres de mi calle,
tenían la saludable costumbre
de arreglar sus diferencias
asomándose a las ventanas,
balcones y corredores de sus casas
y luego, a cara perru, con descaro,
ponerse a ventilar, por ejemplo,
las sábanas conyugales de sus vecinas
o a sacudirles encima
las piedras
por las que, se decía,
se las habían pasado
o todavía se las pasaban,
y no sus maridos precisamente.
Más adelante, hube de vérmelas
con el vocabulario
de una cantidad considerable
de hijos de la gran puta
de toda clase y condición.
Con esto, sólo quiero darte a entender
que, si la ocasión así lo requiere,
no soy de los que se lavan la boca con jabón:
soy de los que escupen
soy de los que escupen las palabras más dañinas
si de lo que se trata,
sí de lo que estamos hablando,
es de causarle a alguien, a quien sea,
el mayor daño emocional posible.
Pero es ahora, a los cuarenta y cuatro años,
cuando por fin acierto a entenderlo:
el insulto, el peor insulto, es decirle a la otra persona,
y decírselo mirándola a los ojos,
te quiero,
cuando sabes fijo, positivamente fijo,
que no se lo estás diciendo
de corazón.

David González

martes, 14 de julio de 2009

Juana Bignozzi. Soy una mujer sin problemas


SOY UNA MUJER SIN PROBLEMAS

Todos lo saben
y entonces buscan mi compañía para charlar por las noches.
Sin embargo yo conozco a alguien que quiere morir en paz consigo mismo
y me produce estremecimientos, insomnio, soledad,
porque la paz conmigo misma sería una guerra sin fin,
dos o tres asesinatos inevitables y alguna entrega desmedida
que no entra en mis planes.
Sin embargo yo sueño por las noches
con un jardín inmenso donde los muertos se levantan para saludarme;
yo sueño con un hombre que me inquieta y como lo ignora
me habla amigablemente del resto del mundo
y de mis múltiples amores, tan simpáticos,
tan apropiados como tema de conversación.

De "Mujer de cierto orden" 1967

JUANA BIGNOZZI

lunes, 13 de julio de 2009

Dulce María Loynaz. Espejismo



ESPEJISMO

Tú eres un espejismo en mi vía.
Tú eres una mentira de agua
y sombra en el desierto. Te miran
mis ojos y no creen en ti.
No estás en mi horizonte, no brillas
aunque brilles con una luz de agua...
¡No amarras aunque amarres la vida!...
No llegas aunque llegues, no besas
aunque beses... Reflejo, mentira
de agua tus ojos. Ciudad
de plata que me miente el prisma,
tus ojos... El verde que no existe,
la frescura de ninguna brisa,
la palabra de fuego que nadie
escribió sobre el muro... ¡Yo misma
proyectada en la noche por mi
ensueño, eso tú eres!... No brillas
aunque brilles... No besa tu beso...
¡Quien te amó sólo amaba cenizas!...

Dulce María Loynaz