lunes, 2 de junio de 2008

Mantras


A veces me escondo
En un rincón
Muy oscuro.

Recito todos mis mantras.
Sólo espero una cosa:

Que te vayas
De mi corazón.


CGC

sábado, 31 de mayo de 2008

Charles Bukowski."Ah, sí"

Ah, sí,
existen cosas peores que
estar solo
pero a menudo lleva décadas
darse cuenta
y la mayoría de las veces
cuando lo hacés
es demasiado tarde
y no hay nada más terrible
que
demasiado tarde.
Charles Bukowski

jueves, 29 de mayo de 2008

Edward Estlin Cummings. De alguna parte en la que nunca estuve


de alguna parte en la que nunca estuve
tus ojos tienen ése silencio:
en tu gesto más leve hay cosas que me contienen,
y que no puedo tocar de tan cerca que me encuentro

y aunque me cierre como dedos
tu mirada fugaz me soltará sin esfuerzo,
siempre me abrirás pétalo por pétalo
como el misterio de la primavera abre su primera rosa

y si tu deseo fuera cerrarme
mi vida y yo nos cerraremos repentinamente
como cuando el corazón de esta flor imagina
la delicadeza de la nieve cayendo en todas partes;
nada que percibamos en este mundo
iguala la fuerza de tu fragilidad:
cuya textura me apremia con el color de sus países,
esparciendo muerte y eternidad en cada latido

(no sé que hay en tí que se cierra y se abre;
sólo una parte de mí acepta
que la voz de tus ojos es más profunda que las rosas)
nadie, tampoco la lluvia, tiene las manos tan pequeñas.
Edward Estlin Cummings

miércoles, 28 de mayo de 2008

Pablo Neruda. Walking around


Walking around

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas moradas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
no quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos,
aterido, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llear con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.

Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.

Pablo Neruda

domingo, 25 de mayo de 2008

Dame un susto




Te lo he dicho todo, no ha quedado nada por decir. Te lo he dicho de tantas maneras, en tantos momentos, con amor, con rabia con tristeza con esperanza con cariño te he dicho que te quiero, que te quiero, que te quiero.

Que veo tu cuerpo y siento que es mi cuerpo. Tus ojos que esconden mis ojos, tu piel que, ya, me gustaría, incluso arañar.

Te quiero y no entiendo como he tenido la suerte de conocerte de tenerte cerca de que hagas que todo el agua de mi cuerpo se convierta en un surtidor en el que me ahogo sin pedirte clemencia. Me inundas me electrizas, me atontas, me ciegas. Me vuelves loca.

Sólo me queda una manera de decirte que te amo: olvidarte, olvidarme de ti, desde ahora y para siempre.

Pero no lo haré, porque a mí, me gustas, me deleitas, me inspiras, me llenas. Me acobardas, me asustas, me espantas...

Perdí la vergüenza, el decoro, la modestia. Me tendí a tus pies como una alfombra persa.


Y tú, mi tesoro, ni te enteras, ni osas profanarme, ni me aprecias ni me desprecias.

Vale.

Y por si no lo había dicho, TQM.

Ven y dame un susto...


CGC

sábado, 24 de mayo de 2008

Dulce María Loynaz. Deseo



Deseo
Que la vida no vaya más allá de tus brazos.
Que yo pueda caber con mi verso en tus brazos,
que tus brazos me ciñan entera y temblorosa
sin que afuera se queden ni mi sol ni mi sombra.
Que me sean tus brazos horizonte y camino,
camino breve, y único horizonte de carne;
que la vida no vaya más allá... ¡Que la muerte
se parezca a esta muerte caliente de tus brazos!...
Dulce María Loynaz

viernes, 23 de mayo de 2008

Amalia Bautista. Vamos a hacer limpieza general



Vamos a hacer limpieza general
y vamos a tirar todas las cosas
que no nos sirven para nada, esas
cosas que ya no utilizamos, esas
otras que no hacen más que coger polvo,
las que evitamos encontrarnos porque
nos traen los recuerdos más amargos,
las que nos hacen daño, ocupan sitio
o no quisimos nunca tener cerca.
Vamos a hacer limpieza general
o, mejor todavía, una mudanza
que nos permita abandonar las cosas
sin tocarlas siquiera, sin mancharnos,
dejándolas donde han estado siempre;
vamos a irnos nosotros, vida mía,
para empezar a acumular de nuevo.
O vamos a prenderle fuego a todo
y a quedarnos en paz, con esa imagen
de las brasas del mundo ante los ojos
y con el corazón deshabitado.

Amalia Bautista