sábado, 5 de abril de 2008

Pilar Pallarés. "Hay una ciudad que me espera en el sur"



Hay una ciudad que me espera en el sur...

Hay una ciudad que me espera en el sur
y es extraño que no tenga tu nombre grabado en las paredes
(necesito emborracharme
cerrar todas las ventanas que dan a esta tarde
necesito saber la cantidad exacta de deseperación que anida en
esta hora)
en el sur sé que hay una ciudad que me espera
es extraño nunca he vivido allí la tristeza de noviembre
no sé cómo será el rumor de los magnolios golpeados por la lluvia
cuando noviembre invada las avenidas
y sobrevivan las cúpulas solitarias sencillamente solas
bajo un cielo de invierno sin pájaros
no sé qué vibración de muerte se esparcerá sobre el río
en el sur
no sé si tus pasos sonaron alguna vez en las losas de la ciudad
(es extraño que no tenga tu nombre grabado en las paredes)
tendré que enseñar a sus habitantes
el perfil asombrado de tu rostro
tendré que asesinar sus tardes de tranvías y río
con la furia que he aprendido de tu mirada
pero en el sur
qué extraño será atravesar parques y plazas
masticar el viento enervado de noviembre
descender a los muelles
sabiendo que siempre hay una ciudad que me espera
y que no tiene tu nombre grabado en las paredes.


Pilar Pallarés

martes, 1 de abril de 2008

Quédate conmigo


Quédate conmigo
Esta noche.
Ahora en este momento.

Todo está oscuro
Y tu cara brilla.

Ven a mi lado
Te trataré como a un rey.



CGC

jueves, 27 de marzo de 2008

David González. "Sin que sirva de precedente"



sin que sirva de precedente

son las seis de la tarde
del mes de agosto.

estoy echado en la cama,
encima de la cama, desnudo.

en una mano tengo un porro,
en la otra un cigarrillo.

estoy a gusto.

acabo de follar con ángeles,
aunque ahora que lo pienso
lo que realmente hicimos fue
querernos.

por la ventana abierta de par en par
entran los tejados de mi calle,

el martillo neumático de una zanja,

alguien que arranca el coche,

niños.

tengo sueño, mucho, mucho sueño,

y lo que es mejor todavía:

por esta vez,
y sin que sirva de precedente,
tengo ganas, muchas, muchas ganas

de
soñar.

David González
Blog, "Yo no quiero ir al cielo"

miércoles, 26 de marzo de 2008

Entreactos


El domingo fuimos a comer a un restaurante cerca del mar.
Nos hicieron una paella para dos y natillas con canela.

Hacia seis años que no nos veíamos. Sólo hablamos un día por teléfono que tú estabas muy borracho.

Te comiste tu paella y parte de la mía, tus natillas y mis natillas, bebiste el vino y yo la gaseosa.

Durante toda la comida no pronunciaste ni una palabra, concentrado en pelar las gambas con esmero. Yo tampoco hablé, admirando tu destreza.

Al final, limpiándote la boca y la barba con la servilleta, escuetamente, dijiste:

-Me gusta este restaurante.
-Ya
Contesté:
-Lo mejor son las vistas.

Desde luego, estamos hechos el uno para el otro.

Si no fuera por los entreactos.

CGC

martes, 25 de marzo de 2008

Bizcochos de nata




No quiero querer a nadie ni que me quieran a mí.

Hay días que eso es lo mejor. Nada de cariño de amores de amigos de nada. Solo yo, sola solitaria aislada en estas pareces que mandé pintar con ilusión y que siguen dándome recogimiento.
Para que tanto hablar, tanto hacer, tanto pensar, si en realidad somos islas impermeables, que no entendemos lo que nos dicen, ni nos escuchan cuando gritamos..

Sola en mi habitación, con mis flores ya secas, casi siempre secas y mi ventana que se abre a un mundo, demasiado conocido

Sola, sola, hoy quiero estar sola, sin el amor de nadie, sin mi propio amor. Con esta estructura de mujer sensible y de mujer dura. Que no encuentra sentido, pero se olvida de que hace tiempo que ya no lo busca. No hay sentido. No te salvas. Todo es breve y la mayoría de las veces es mentira.

Es un día para no sentir, o dejar que la lluvia se deslice por tu cuerpo y te limpie la sangre.

PD. Mejor me tomo un buen té con bizcochos de nata. Y me dejo de chorradas.



CGC

sábado, 15 de marzo de 2008

Woody Allen. Annie Hall


Anoche, volví a ver por enésima vez, la película Annie Hall de Woody Allen.

No soy persona que le guste subir a nadie a un pedestal, pero con Woody, me quito hasta la camisa.

Cómo me gusta esa película (y tantas otras, del autor) Si a la historia de una época, de una manera de pensar y actuar, de unas obsesiones, hubiera que ponerle imágenes, situaciones, ropa, cachondeillo, esas imágenes serian las de Annie Hall.

Así éramos, rompiendo con los tabúes, inventando formas de relacionarnos, fuera de lo establecido, frustrante entonces, frustante ahora. Sin salidas. Con verdades como puños y mentiras escondidas, imposibles de reconocer ni en lo más íntimo.

Woody, calibrando culos y en la otra mano, un manual sobre los sercetos de la muerte. Annie, buscando “papás” que la salven, de las arañas que entraron por el desagüe de la bañera y dando sus pasitos para el triunfo estelar. ¿Porqué no?.

Sexo libre, sin complejos y sin culpas, pero ignorante. Desde luego sin viagra, gracias a Dios.

Toda la película hace que la sonrisa no se aparte de los labios. Un esbozo de sonrisa que no pasa de ahí y detrás de la sonrisa unas cuantas interrogantes.

Han pasado muchos años.
Y yo ya no sé por donde van los gustos ni las preocupaciones sexuales o existenciales de la juventud.

Pero Woody, empujó muchas puertas, sacó muchos trapos ocultos a la luz y seguro, que ahora, el camino de la introspección, con ironía y sin hacernos demasiado caso, es un poquito más llano.

CGC

sábado, 15 de marzo de 2008. Gijón

jueves, 13 de marzo de 2008

Berta Piñán. Esta Casa



Esta casa

Esta casa tamién ye la mio casa,
la memoria confiada de les coses que quixi
y rápidu escaecí.
Pocos son los atabales que conmigu viaxen:
llugares tan berves como plumes
y esos otros onde dexé los vezos
prendidos por siempre d’algún llabiu.
Todu eso, palacios d’agua del xardín del deseyu,
todu eso y tu, ye la mio casa.

BERTA PIÑAN



Esta casa

(traducción al castellano)

Esta casa también es mi casa,
la memoria confiada de las cosas que quise
y rápidamente olvidé.
Pocas son las cosas que viajan conmigo:
lugares tan "breves" como plumas
y esos otros donde dejé los "besos"
prendidos para siempre de algún labio.
Todo eso, palacios de agua del jardín del deseo,
todo eso y tú, es mi casa.

BERTA PIÑAN