domingo, 14 de junio de 2009

Dame Guerra


Dame Guerra
Dame odio Dame amor
Deja la Paz
Para los Cementerios.

CGC

sábado, 13 de junio de 2009

Jesús Ferrero. Los jardines rojos



Los jardines rojos
A veces tengo sueños
de una transparencia diamantina.
Veo islas llenas de cipreses
en un mar que ni es
el del origen
ni es el del fin del tiempo.
Y en esas islas veo un sol lleno de sed:
es la hora de los jardines rojos.
Las islas se convierten en vergeles cárdenos
flotando en un mar más rojo que el atardecer.
Prefiero no saber
qué sentido tienen
esos jardines en mi mente,
esos jardines de fiebre y silencio
y brisas muy leves
y templetes blancos
y cipreses rojos.
Tengo la impresión de que están deshabitados,
de que nadie
ha mancillado todavía los jardines del poniente
que persisten al fondo de mi mente.
No parecen ubicarse en el lugar de la muerte

y por eso sé
que ni siquiera el sueño eterno
me permitirá llegar alguna vez a ellos



Jesús Ferrero

lunes, 8 de junio de 2009

La Indiferencia

La Indiferencia
Nos devolvió
El silencio.

Acabó con el amor
Con el afán
Con las metas.

Retornó la desazón
De volver a empezar.

CGC

miércoles, 3 de junio de 2009

Si no supiera


Si no supiera
Que la vida equilibra
La balanza.

Te enseñaría
La herida
Que dejó tu soberbia.

CGC

martes, 2 de junio de 2009

Temiendo


Temiendo
La fuerza
De tu determinación;
Dí gracias
Por no tener
Suavidades Contigo.


CGC

jueves, 28 de mayo de 2009

Alfonsina Storni. El ruego


El ruego

Señor, Señor, hace ya tiempo, un día
soñé un amor como jamás pudiera
soñarlo nadie, algún amor que fuera
la vida toda, toda la poesía.

Y pasaba el invierno y no venía,
y pasaba también la primavera,
y el verano de nuevo persistía,
y el otoño me hallaba con mi espera.

Señor, Señor; mi espalda está desnuda,
¡haz estallar allí, con mano ruda
el látigo que sangra a los perversos!

Que está la tarde ya sobre mi vida,
y esta pasión ardiente y desmedida
la he perdido, ¡Señor, haciendo versos!

Alfonsina Storni


miércoles, 27 de mayo de 2009

Gioconda Belli. Mayo


MAYO

No se marchitan los besos
como los malinches,
ni me crecen vainas en los brazos;
siempre florezco
con esta lluvia interna,
como los patios verdes de mayo
y río porque amo el viento y las nubes
y el paso del los pájaros cantores,
aunque ande enredada en recuerdos,
cubierta de hiedra como las viejas paredes,
sigo creyendo en los susurros guardados,
la fuerza de los caballos salvajes,
el alado mensaje de las gaviotas.
Creo en las raíces innumerables de mi canto.

Gioconda Belli