martes, 23 de septiembre de 2008

Por favor


Cuando sonó el teléfono a las 3 de la madrugada, inmediatamente supe que eras tú.

Cada vez que estando lejos, yo he tenido unos momentos de alegría, que he deseado tener a otro en mi cama, apareces tú. No sé lo que pasa, es un misterio, que exista este cordón umbilical que jode mis deseos de volver a querer ser feliz, sin tu odiada presencia.

Que nadie me querrá más que tú, que estamos unidos para siempre, que me sientes a cada momento. Qué me vaya contigo…

Como puedes ser tan egoísta, tan egocéntrico, tan inconsciente. Cómo puedes pensar que yo voy a abandonar mi vida, mis obligaciones, mis ilusiones, por un fantasma como tú.

No voy a ir a ninguna parte y mucho menos contigo. Por qué quieres meterme en una jaula, mientras tú revoloteas por ahí.

Tu voz me hipnotiza, con tus palabras me trastorno, la angustia se aferra a mi diafragma. Y cuando digo que no, que no, que no…las lágrimas se deslizan por mis mejillas y el auricular se llana de mocos.


Me preguntas que si hay otro, como tú bien sabes, que no puedo mentir, en mi silencio, comprendes que sigo estando sola. Notas que estoy llorando y que una vez más has ganado la partida: me has hecho daño.

Olvidarme de ti ha sido lo más difícil que he hecho en mi vida. Déjame vivir en paz.


Por favor te lo pido.

CGC

lunes, 22 de septiembre de 2008

La margarita


No deshojaré
La margarita.

Si me dice que NO.
Entrego mi alma
Al diablo…

O a cualquier otro.


CGC

viernes, 19 de septiembre de 2008

José Ángel Buesa. Poema del olvido


Poema del olvido

Viendo pasar las nubes fue pasando la vida,
y tú, como una nube, pasaste por mi hastío.
Y se unieron entonces tu corazón y el mío,
como se van uniendo los bordes de una herida.

Los últimos ensueños y las primeras canas
entristecen de sombra todas las cosas bellas;
y hoy tu vida y mi vida son como estrellas,
pues pueden verse juntas, estando tan lejanas...

Yo bien sé que el olvido, como un agua maldita,
nos da una sed más honda que la sed que nos quita,
pero estoy tan seguro de poder olvidar...

Y miraré las nubes sin pensar que te quiero,
con el hábito sordo de un viejo marinero
que aún siente, en tierra firme, la ondulación del mar.

José Ángel Buesa

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Designios


Te dije:
Que el mayor afrodisíaco,
Era “la inteligencia”.

Me equivoqué.

El mayor afrodisíaco,
Está, en los “designios” imposibles,
De tus ojos marrones.

CGC

domingo, 14 de septiembre de 2008

La mejor frecuencia.



El día que yo te quiero,
El sol sale por el Este
Y se pone por el Oeste.

La luna asoma desnuda,
Grande y llena,
Cómo una luna.

Las estrellas palpitan,
Y los luceros
Siguen inmóviles.

Si yo te quiero un día…
Te conviertes
En todas las músicas,
Cada nota en su lugar.

Y vibro
En la mejor frecuencia.

CGC

jueves, 11 de septiembre de 2008

Sembré.

Sembré, aré

Quité las malas hierbas.

Sembré, aré,
Quité todas las piedras.

Eché buena simiente,
Regué con agua fresca:
No hubo cosecha.

Aboné, le hablé,
Le pedí, le rogué:
No brotó ni una hierba.

Comprendí:

Que esa tierra
No era mi hacienda.

CGC

miércoles, 10 de septiembre de 2008

La luna creciente


Cae la tarde
Se encienden las farolas

La luna creciente
Asoma entre las nubes.

En ese momento, presentí,
Que mi amor
Se había acabado.


CGC